La camilla blanda o lona de evacuación es de lo más útil que se puede llevar en un vehículo de voluntariado, en un dispositivo preventivo o en el maletero: ocupa lo que un libro, pesa poco más de un kilo y permite mover a una persona entre 4 y 6 intervinientes por sitios donde una camilla rígida no gira.
Por qué la recomendamos
- 12 asas repartidas a lo largo de la lona: se reparte el peso entre más manos y se agarra mejor en escaleras.
- Nylon resistente al agua y fácil de limpiar y desinfectar.
- Se pliega en su bolsa de transporte; cabe en una mochila de intervención o en el kit de catástrofes.
- También sirve como sábana de transferencia (de la cama o el suelo a la camilla).
Importante: una camilla de este tipo sirve para trasladar y evacuar. Si se sospecha lesión de columna, lo indicado es inmovilizar con tablero espinal o colchón de vacío, según el protocolo de tu servicio.
Consejo EMSGearPro: es un modelo genérico, sin marca sanitaria conocida, con pocas valoraciones todavía. La elegimos por precio, porque la vende y envía Amazon y porque llega rápido. Revisa costuras y asas antes de cada uso y practica con tu equipo antes de necesitarla.
Otras opciones: la QuikLitter Lite, ultraligera y de bolsillo (elección de Daniel), y la camilla rígida plegable TAZZOR.






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